Mi rutina de skincare para viajar en avión

Cuando viajamos, casi siempre nos preocupamos por qué ropa meter en la maleta. Pero la realidad es que hay un factor invisible que arruina o eleva tu look al aterrizar y es el cómo se ve tu piel durante el viaje. 

Si me preguntas, para mi la piel es el mejor accesorio de cualquier outfit. Puedes llevar unos jeans sencillos, una camisa blanca impecable y un buen bolso, pero si la piel está deshidratada, apagada o roja por el viaje, te vas a ver cansada. En cambio, cuando el rostro está luminoso y jugoso, todo lo que te pongas se ve más elegante y mucho más caro al instante. Siempre le digo a mi comunidad que una piel bonita hace la mitad del trabajo de estilismo.

El problema es que el aire acondicionado y la presión de los aviones son el enemigo número uno de la hidratación. Después de muchos vuelos, aprendí que la solución no es cargar con veinte productos. Aquí te comparto mi rutina real de "menos es más" para bajarte del avión con efecto glow y cómo cuido mis productos dentro del bolso.

¿Cómo armar un neceser de viaje con pocos productos?

Ya sabes que en la moda aplico la curaduría para no llevar ropa de más, y con la belleza hago exactamente lo mismo: viajo igual que como visto, es decir, menos pero mejor. No me llevo diez botes "por si acaso". Prefiero pocos productos multifuncionales que de verdad hagan una diferencia.


“Si un producto hidrata a profundidad, calma la piel, protege mi barrera cutánea y encima funciona bien debajo del maquillaje, se gana su lugar en mi bolso de mano. Todo lo demás se queda en mi casa.”

Como yo tengo la piel con tendencia a la rosácea, el aire seco del avión me afecta el doble. Por eso soy súper selectiva y jamás experimento con muestras o productos nuevos cuando viajo, prefiero ir a lo seguro con ingredientes que calman y reparan, como el ácido hialurónico molecular (para retener el agua en la piel), la niacinamida, las ceramidas y el pantenol (para quitar rojeces).

¿Qué productos de skincare llevar en el bolso de mano?

Si abrieras mi bolso en pleno vuelo, estos son mis 5 indispensables que sé que de verdad cumplen lo que prometen:

  • Un buen sérum con ácido hialurónico: Mi primer escudo contra el aire seco de la cabina.

  • Una bruma hidratante sin alcohol: Para ir refrescando el rostro durante el trayecto.

  • Un bálsamo reparador (como Aquaphor): El salvavidas definitivo para los labios partidos y las zonas del rostro que se resecan mucho.

  • Parches de ojos: Me los pongo una hora antes de aterrizar para desinflamar las ojeras.

  • Mi máscara LED de Dr. Dennis Gross: Es mi secreto de lujo absoluto. Si el vuelo es largo, la uso justo antes de salir hacia el aeropuerto o en cuanto piso la habitación del hotel. Me ayuda muchísimo a calmar la rosácea y enciende la luminosidad de la piel de inmediato.

¿Cómo evitar que los productos de skincare exploten en el avión?

Viajar con productos tan costosos tiene su riesgo, tendremos botes que se inflan por la presión, aceites que se derraman y texturas que cambian. Limpiar un bolso de lujo arruinado por un cosmético es un verdadero dolor de cabeza. Tras muchos vuelos, estos son mis trucos que nunca fallan:

  • Dejar un espacio de aire: Cuando rellenes tus botellitas de viaje, nunca las llenes hasta el tope. Deja un hueco vacío para que el aire se expanda con la presión del avión sin forzar la tapa.

  • El truco del film plástico: Pon un trozo pequeño de plástico de cocina transparente entre la boca del bote y la tapa antes de enroscarla. Eso crea un doble sello hermético infalible.

  • Bolsas separadas: Guarda todo en bolsas herméticas, pero deja los aceites en una bolsita aparte, nunca sueltos. Prevenir toma un minuto pero limpiar el cuero de un bolso caro toma semanas.

¿Cómo maquillarse después de un vuelo largo?

Mi postura más honesta es que no vale la pena intentar maquillarse por completo en el diminuto baño del avión. Poner base pesada sobre una piel cansada solo hace que te veas más ojerosa y con las líneas de expresión marcadas.

Mi protocolo de transición es sencillo… Una hora antes de llegar, me limpio un poco el rostro, vuelvo a aplicar hidratación, contorno de ojos, bálsamo labial y protector solar si voy a llegar de día. Al bajar, ya en el aeropuerto o en el coche, me aplico como mucho un poco de corrector, máscara de pestañas y un toque de rubor en crema para dar vida.

Y si el vuelo fue una pesadilla, no dormiste nada y la piel no cooperó, tengo un truco infalible de estilismo:

#RealmenteDani

Unas buenas gafas de sol, el pelo bien peinado y unos aros dorados medianos. A veces esos pequeños detalles hacen que parezca que descansaste ocho horas, aunque la realidad haya sido muy distinta.

¿Cuál es ese producto que nunca se queda fuera de tu neceser de viaje? ¡Te leo por mi Instagram!

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